El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Columnas

HORAS EXTRAS

Semana del 26 al 30 de junio 

LA CAPACITACIÓN LABORAL VALE UN COMINO...

Por Arturo Rivero 

Los empleados mexicanos están en la frontera de ser reprobados en habilidades para desempeñar su trabajo actual. Lo irónico y grave del asunto es que son ellos mismos los que denuncian sus carencias, en otras palabras, sus incompetencias laborales.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) realizó este sondeo entre los empleados que laboran en este bendito país y terminaron confesando sus pecados.

Cuatro de cada 10 trabajadores se dijeron sin capacidades para hacer bien su chamba. Para dimensionar el drama esto también se puede ejemplificar como 40 de cada 100, o 400 de cada 1000, o 4000 de cada 10,000, o 40,000 de cada 100,000.

¿Se imagina que de cada 100,000 trabajadores, 40,000 no hagan bien su trabajo cotidiano? Brutal impacto al sector productivo a la pequeña, mediana o gran empresa que espera ciertas metas que nunca llegarán; a los proyectos profesionales y personales de esta fuerza de trabajo; golpe al corazón de una Nación que no más no encuentra el rumbo del bienestar y progreso.

Del otro lado de la tragedia, están los propios empleados que con sus pocas o nulas habilidades para hacer eficiente su trabajo son presas de la voluntad, el chantaje o autoritarismo del patrón que so pretexto de sus debilidades les ofrecen salarios de miseria, jornadas extenuantes, mínimas prestaciones y con la amenaza siempre de echarlos a la calle si protestan. Antes a Dios gracias de que tienen trabajo. Triste realidad.

¿Quién cambia esta lamentable escenografía?... Nadie… porque a nadie le interesa en el fondo construir un mejor escenario.

Los empresarios se quejan amargamente de que no encuentran al personal con las habilidades para ocupar los puestos de trabajo que ofertan, sin embargo, salvo honrosas excepciones, no invierten en capacitación porque hacerlo implica aumentar el nivel de calificación de ese empleado con bajo perfil lo que implica darle un salario más competitivo. Mejor, así, ni moverle. 

Los empleados se quejan de que los puestos de trabajo que se ofertan tienen remuneraciones bajas, con pocas o nulas prestaciones; de que nadie los “pela” en la empresa para mejorar sus condiciones de trabajo o desarrollo. Pero poco o nada hacen para, por su cuenta, prepararse más, exigirse y fortalecer sus competencias y entonces sí venderse al mejor postor. La parte que les toca, por mínima que sea, no todos la ejecutan.

¿Y qué hace el Gobierno?Tampoco nada. Se queda en el discurso. Perjura que hay un compromiso irrestricto en el desarrollo de los trabajadores del país y la responsable de las políticas laborales, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social tuvo en el 2017 una reducción presupuestal de 21.8 por ciento con respecto a 2016.

El monto asignado fue de 3,536 millones 129,469 pesos , mientras que en el 2016 fue de 4,519 millones. ¿De verdad hay un interés sincero en cambiarle el rostro a este maltrecho mercado laboral mexicano?...

DE SALIDA AL CHECADOR

Este país cuenta con una “coja” fuerza laboral.  Solamente 60 por ciento de su cuerpo está a su máximo potencial. El otro 40 por ciento, desde hace muchos años, quedó atrapada en los dimes y diretes de un tridente (gobierno, empresas y empleados) que no han sabido asumir con responsabilidad y dignidad el papel que a cada uno le toca.

Hoy hay extremidades de ese cuerpo que están muy lastimadas provocando que la productividad y competitividad, esas variables que generan rumbo, progreso, salarios competitivos, trabajos decentes, prestaciones, estén extraviadas para desgracia de millones de mexicanos.

 

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