El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Columnas

HORAS EXTRAS

SEMANA DEL 3 AL 7 DE JULIO DE 2017

TRABAJADORES, REHENES DE ASPIRANTES PRESIDENCIALES 

Por Arturo Rivero 

Dentro de 365 días estaremos eligiendo nuevo Presidente de la República. La cita: 3 de julio de 2018. Se irán como agua los días. Cuando menos nos imaginemos, estaremos votando y unas horas después conociendo al ganador.

La próxima elección presidencial será una de las más importantes de los últimos 50 años. Lo que se elija es lo que dará destino a este país, a usted, a mí.

La mala noticia es que los puertos que se vislumbran no son los mejores. Quienes aspiran muestran un camino a seguir lleno de incertidumbres, abismos, curvas, veredas confusas, escondidas por una densa niebla, donde si no nos unimos para alumbrar esa vereda, podemos ir directo al despeñadero.

¿Y que tiene que ver esto con el mundo laboral? Muchísimo.

En El Pulso Laboral todos los días damos información laboral, de salud, seguridad social, sindical.

Si usted toma un muestreo de esas notas, verá que la constante es un entorno laboral y de salud caótico para el trabajador, por decir lo menos.

Mercado laboral en crisis; salarios paupérrimos; empleos precarios.

En salud, hospitales saturados, en crisis, malos servicios. Millones sin acceso a servicios de salud.

En seguridad social, pensiones de miseria; otros millones sin ella. Sistema de pensiones al borde del colapso.

En el terreno sindical, gremios arrodillados, al servicio del poder. Otros aniquilados, unos más a punto de recibir el tiro de gracia.

Un escenario de desgracias para los trabajadores, pero ideal para los aspirantes a la presidencia, quienes sin el más mínimo respeto, tomarán de rehén a la base trabajadora, una vez más, y hasta el cansancio harán promesas de llevarla a tierra prometida.

En campaña electoral se dice cada sandez:

“Voy a crear millones de empleos”; “todos los mexicanos tendrán acceso a los servicios de salud de manera gratuita”; “vamos a proponer un salario mínimo de 5,000 pesos mensuales”; “grandes beneficios fiscales a empresarios que contraten a egresados de universidades”; “acabaré con la informalidad”; “los informales tendrán IMSS”; “pensiones para todos”; “IMSS más vivo que nunca”, por citar algunas frases.

Así es la política en tiempos de campaña electoral por la Presidencia: promesas falsas, sin cálculo de su factibilidad o no; ilusiones sin fundamento; es la construcción de un mundo irreal para los hambrientos de un mundo mejor.

Los trabajadores no pueden seguir como rehenes de la lucha por el poder.

Lo que queda, si se quiere poner un hasta aquí, es tomar este alud de promesas que se avecinan como parámetros infalibles para ubicar muy bien al aspirante mentiroso; al ambicioso de poder; al que no le importamos; al que subestima nuestra inteligencia; al que nos quiere usar.

Y también al que es sensato; al que tiene los pies en la tierra; al que por lo menos no se burla de nosotros. 

DE SALIDA AL CHECADOR

Basta de politizar la tragedia y las penurias de una base trabajadora explotada, usada, que sufre por tener trabajos precarios y con sueldos paupérrimos.

Basta de tomar como rehén a una base trabajadora cada seis años para alcanzar objetivos personales. La tierra prometida en tiempos de campaña, cuentan nuestros antepasados, nunca llegó.

Al contrario, hay quienes vivieron y viven en el día a día un infierno al no encontrar en el mercado laboral una oportunidad digna y estable para vivir.

 

 

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