El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

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Columnas

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Lunes 9 de julio de 2018 

NUEVA POLÍTICA LABORAL...PERO "AGUAS"

La política laboral cambiará. Será un comenzar de nuevo. Basta ver el perfil de la que será la titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Luisa María Alcalde, para entender que muchas cosas no serán como antes.

Mujer de izquierda, egresada de la carrera de Derecho en la Universidad Autónoma de México, con maestría en políticas públicas en la Universidad Californiana de Berkeley en Estados Unidos.

Es hija del afamado abogado laboral de las “causas difíciles” Arturo Alcalde, asesor de múltiples sindicatos, enemigo de las políticas laborales de corte empresarial.

Habrá una fuerte inclinación hacia todo aquello que beneficie al trabajador. De entrada, la reforma a la justicia laboral será modificada; la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos vive sus últimos meses; los cacicazgos sindicales desaparecerán y apretarán a los gremios para que democraticen sus procesos internos.

Los trabajadores encontrarán un aliado en el próximo Gobierno, que buscará al precio que sea, una cascada de beneficios sociales, aunque apriete de más las finanzas públicas del país.

Durante los Gobiernos priistas y panistas las acciones en el campo laboral priorizaron siempre las variables macroeconómicas y el bienestar empresarial perjudicando a la base trabajadora al ofertarle empleos precarios y con poca estabilidad.

Ahora, nos iremos al otro extremo. Irán al rescate del trabajador oprimido sin encontrar un punto medio.

DE SALIDA AL CHECADOR

Los extremos generan crisis. Valdría la pena irnos con calma.

Sin estudio serio de por medio, sin los recursos ya en la mano, se ha prometido a 2.6 millones de estudiantes obtener un salario de 3,400 pesos mensuales para que dejen de ser ninis y puedan trabajar y estudiar. Además, de ofrecer apoyos económicos de por vida a discapacitados y pensiones al doble.

Loable es mejorar la realidad de los mexicanos, pero sin “romper el cochinito” porque corremos el riesgo de quedarnos sin recursosQue no se busque cobijar la cabeza descobijando los pies. 

 

 

 

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