El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Columnas

HORAS EXTRAS

RECORTES DE PERSONAL DISCRIMINATORIOS

Por Arturo Rivero 

¿Qué hay exceso de burócratas en el aparato de gobierno?... Ni duda cabe. ¿Qué debe hacerse un recorte?... Sin duda. ¿Qué hay que reducir salarios?... por supuesto. ¿Qué hay que tomar las decisiones por qué unos están contratados bajo cierto estatus y otros no?...graso error; ¿Qué todos son empleados “malos”?… muy simplista.

A partir del primer minuto del 2 de julio ser empleado de confianza parece haberse convertido en sinónimo de abuso, en un bueno para nada, un improductivo. Ser un empleado de confianza se convirtió, para quien lo es, en un tormento que no tendrá fin hasta que le corten la cabeza por el simple hecho de serlo.

Correr a más de 200,000 personas que tienen este estatus laboral en la estructura gubernamental parece una locura, y peor, irse a la calle por el simple hecho de emplearse bajo esa modalidad.

Si potencializamos el desastre social que representa una acción de esta magnitud, los damnificados oscilarán entre 600 a un millón de mexicanos, si consideramos que de cada uno dependen de 3 a 5 integrantes de familia.

La pregunta que uno se hace es ¿por qué irse contra el empleado de confianza y no un sindicalizado?... La respuesta parece obvia, irse contra un agremiado es meterse en una bronca con la organización gremial que lo representa.

¿Y eso es un argumento profesional, justo, equitativo, frente a un recorte de personal que requiere de un análisis profundo de quién es más capaz y quién no lo es para permanecer en el aparato burocrático?

No es tirarle a los trabajadores sindicalizados del Gobierno federal, simplemente es que las cosas se hagan de manera equilibrada y justa. ¿Le tienen miedo al manto protector sindical?. 

O acaso, el criterio de no tocarlos es ¿por qué salen más baratos?... El sueldo de un empleado de confianza en promedio oscila entre 16 y 20 mil pesos mensuales, mientras que un sindicalizado no supera los 10 mil o 12 mil pesos.  Lo barato sale caro…

En aras de generar ahorros por doquier se pierde de vista que para gobernar se requiere de profesionales, mujeres y hombres de alto nivel para desempeñar las tareas de la administración pública.

DE SALIDA AL CHECADOR 

Aplaudible la reestructura que se busca; bienvenido el ajuste ante tanta duplicidad y abuso en el aparato de gobierno; valiente poner orden, pero seamos serios en el proceso.

Hasta ahora queda la sensación de que la nueva arquitectura que se busca en el Gobierno se desprende de sumas y restas para obtener un monto determinado y cumplir promesas, que de un verdadero análisis del desempeño.

Tan malos empleados de confianza hay, como sindicalizados; tan buenos empleados de confianza hay, como sindicalizados.

Ajustes con equidad, sin discriminación, sin hacerlo a la ligera.

Mandar al desempleo a 200,000 es una medida extrema, pero si lo van hacer, háganlo con un estudio de por medio.

No empecemos a gobernar bajo el criterio de “los buenos y los malos” o “los ricos y los pobres”,  porque entonces ya valimos.

 

 

 

 

 

 

también te puede interesar