El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Columnas

HORAS EXTRAS

PAREN LA TRAGEDIA LABORAL DE LOS JÓVENES 

Por Arturo Rivero  

Es la hora de modificar los planes de estudio de las universidades para preparar mejores estudiantes y tengan las competencias necesarias para incrustarse con éxito en el revolucionado mercado laboral.

Es una tarea que debería haberse hecho desde hace años, pero nadie ha querido tomar la batuta ¿por incompetencia? ¿por maldad? ¿por burocracia? ¿por qué no les conviene? ¿por qué les vale?

Aquí quien pierde son los jóvenes que estudian cuatro o cinco años de universidad y cuando salen chocan con la frustración y el desánimo al formar parte de las estadísticas que revelan que 7 de cada 10 chavos que está en el mercado laboral lo hace en cualquier cosa menos en lo que estudió y  6 de cada 10 con sueldos por debajo de los 7,800 pesos mensuales, revela el INEGI. 

Los culpables de esta realidad tienen nombre: gobierno y las propias universidades a las que no les conviene meterle mano.

El propio Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) en un estudio sobre las carreras impartidas en el país señala a la letra:

“La falta de transparencia en los datos de empleabilidad de las carreras sirve a los intereses de las universidades y sus burocracias, pero traiciona los sueños de la juventud mexicana”.

Cuanta verdad…

Las universidades mexicanas y sus planes de estudio no han sido capaces de adaptarse al dinamismo vertiginoso de los mercados laborales.

Como estaremos de perdidos que datos del propio IMCO revelan que siete de cada 10 puestos de los más difíciles de cubrir en el país se ofertan en la educación técnica.

El cursar una licenciatura sigue siendo la diferencia entre tener la esperanza de construir un mejor entorno de vida o no.

Datos del INEGI revelan que actualmente hay 4.1 millones de universitarios en el país.

Imagínese el capital con el que se cuenta y que por la indiferencia de unos y la irresponsabilidad de otros, estén en riesgo de caer en los abismos del talento perdido.

DE SALIDA AL CHECADOR

Si de verdad el Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador quiere ayudar a la juventud  mexicana con su programa “Jóvenes construyendo el futuro” que dará trabajo a 2 millones 300 mil chavos mientras estudian con una beca de 3 mil 600 pesos mensuales, debería aprovechar este mecanismo para de una vez por todas modificar los planes de estudios.

Si tanto le preocupan los chavos, que vaya a la raíz de su tragedia laboral: dichos planes escolares no tienen nada que ver con las necesidades de un mercado de trabajo que ya cambió.

De no hacerlo, su proyecto será “populachero” y pasará a la historia como aquel que terminó por darle la estocada a una juventud que siempre ha sido rehén de intereses ajenos a su bienestar.

 

 

 

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