El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

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Columnas

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Domingo 5 de mayo de 2019 

TRABAJADORES DEL IMSS LEVANTAN LA VOZ 

Por Arturo Rivero  

No está claro todavía cuáles son los verdaderos planes en materia de salud del Presidente Andrés Manuel López Obrador, pero los que sean, después del Primero de Mayo, debieron sacudirse frente a una inesperada y brutal marcha de médicos, enfermeras, químicos, camilleros, biólogos, asistentes  médicos y tantas otras categorías del Instituto México del Seguro Social. 

Más de 150 mil trabajadores caminaron por todo el país para decir “aquí estamos” en un momento en el que el sector salud se desquebraja por la falta de infraestructura médica, insumos y personal.

La caminata social no pudo ser más oportuna. Datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público revelan que en el primer trimestre de 2019 la inversión en infraestructura en salud y equipo médico en el país se vino a pique. 

En el IMSS se redujo en 80.5 por ciento en términos reales al pasar de 747 millones de pesos a 151 millones  entre el primer trimestre de 2018  y el mismo periodo de 2019. 

En el ISSSTE la cosa estuvo peor. Ahí se cayó en 90.7 por ciento. 

La promesa de servicios de salud para todos los mexicanos fue una extraordinaria estrategia de campaña generadora de un sin fin de votos, pero al implementarla se han encontrado con  estructuras en ruinas.

Esta situación hace que la palabra empeñada roce con la imprudencia e irresponsabilidad de meter a empujones a más pacientes al vagón de la salud que desde hace tiempo transita con los vidrios rotos, llantas ponchadas, sin aire acondicionado.

Donde para subirse hay que sacar a jalones a unos para subir a otros. Además de la interminable espera para avanzar de una estación a otra, porque el cierre de puertas es toda una odisea.

Así transitan los servicios de salud en  México.

Para mantener los viejos y retorcidos cimientos hay que cometer injusticias sociales: una de ellas, correr a miles de empleados de confianza del IMSS, ISSSTE, Secretaría de Salud y Seguro Popular para ahorrarse recursos que al día siguiente serán agotados en lo que usted quiera.

A los médicos residentes se les explota con jornadas de trabajo extenuantes y con salarios miserables para que en “bola” contrarresten la la multitud que se agolpa en los institutos de salud.

Las políticas populistas sin el acompañamiento de medidas de política pública son un suicidio.

Trabajar más con lo mismo provocará que estalle el enojo social.

La increíble marcha de los trabajadores del IMSS organizada por el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social es una llamada a la reflexión profunda. 

Jóvenes, mujeres y hombres adultos, todos trabajadores en activo, respaldados por un sin fin de jubilados salieron a las calles después de 10 años a defender lo que es suyo: su fuente de empleo, es decir, al IMSS.

Saben que sin el IMSS el bienestar de sus familias está en riesgo.

Saben que sin el IMSS el país corre peligro.

Saben que sin el IMSS, la política de salud del nuevo Gobierno no tiene buen destino.

Fue una marcha como ninguna en un Primero de Mayo.

En el Zócalo Capitalino el movimiento obrero tradicional encabezado por Carlos Aceves del Olmo y la Confederación de Trabajadores de México se mentaba la madre con las huestes de Napoleón Gómez Urrutia y Pedro Haces, los nuevos liderazgos gremiales de Morena.

A la par, la avenida Monterrey, Chapultepec y Reforma se inundaban de blanco por un mar  interminable de trabajadores del Seguro Social, cuyas arengas fueron un aliento de que las protestas pueden ser constructivas y no destructivas.

Fue un caminar de peticiones para ser mejores. Un rezo de demandas para fortalecer al IMSS. Un grito de unidad a favor de la salud de los mexicanos. Fue un recordatorio de que los trabajadores del Seguro Social son factor de unidad nacional. Cualquier cosa que atente contra ellos, el tejido social se desmadeja.  

DE SALIDA AL CHECADOR

Algo no cuadra entre las promesas de salud para todos y la realidad que vive el sector salud. Es ahí cuando la  llamada "Cuarta Transformación"  debe hacer una lectura correcta del fenómeno social del Primero de Mayo encabezado por los trabajadores del IMSS. 

Mandar a los trabajadores de la salud  a la batalla sin fusil es una locura.

Es hora de dotarlos de parque médico; de tanquetas hospitalarias y de un pelotón de aguerridos trabajadores que se sumen a la lucha que esta en marcha para ampliar los beneficios de la seguridad social.

De no hacerlo, el desencanto llegará pronto. Y ahí sí, quién sabe lo que venga. 

 

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