El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Columnas

HORAS EXTRAS

Lunes 24 de junio 

CIFRAS QUE NO COINCIDAN, ¡AL DIABLO!

Por Arturo Rivero 

En 2006 el entonces candidato a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador mandó “al diablo a las instituciones” porque validaron el triunfo de Felipe Calderón.

Trece años después, las instituciones cuyas  cifras no coincidan con las del ahora sí Presidente de México, también se van “al diablo”.

Hace unas semanas al INEGI le tocó juicio sumario al revelar datos del empleo que incomodaron al inquilino de Palacio Nacional. Al IMSS ya le tocó su turno a pesar de ser estructura de Gobierno. Alarmante señal.

El Mandatario estalló al revelar el Seguro Social el desplome en un 88% del empleo formal en el mes de mayo de 2019 con respecto al mismo mes de un año antes.

López Obrador calificó de tendenciosa esa medición.

Recomendó hacerla tomando los primeros cinco meses de 2019. 

Para su mala fortuna, también cayó en 38% con respecto al mismo periodo de un año.  Estamos frente a una actitud arrogante que niega  la realidad.

El bienestar de las mayorías demanda altura de miras. Sensibilidad para advertir la tormenta. Capacidad para tomar nuevos rumbos. Sencillez para reconocer que las rutas tomadas no son las correctas.

Si ante lo evidente se manda al diablo a las instituciones y el Presidente perjura  poseer sus propios datos, queda constancia de una actitud presidencial intransigente y soberbia.

Querer que los registros del IMSS de empleos formales sumen los del Programa Jóvenes Construyendo el Futuro, es un absurdo. 

El Presidente nos vendió el  Programa como de capacitación laboral.

No existe entre empresa y becario legalmente una relación  laboral.

Las compañías no hacen aportaciones obrero patronales.

Además, los becarios reciben de parte del Gobierno el apoyo económico, que ahora lamentablemente  se le quiere dar un trato de sueldo. Son 3 mil 600 pesos al mes, 120 pesos diarios.

Que los  700 mil becarios inscritos en este Programa,  hasta el momento, López Obrador exija considerarlos trabajadores formales es perverso.

¿A caso busca maquillar la caída de la economía y el impacto de su extrema austeridad que genera  un pavoroso desempleo?.

DE SALIDA AL CHECADOR

El Gobierno no está para crear empleos. Su obligación es promover condiciones para atraer inversiones y que las empresas propicien más plazas de trabajo.

Colocar al Programa Jóvenes Construyendo el Futuro como un motor del empleo formal es promover la precariedad del empleo y del salario. Es en otras palabras, patrocinar la desgracia de millones.

Por cierto, mandar  al “diablo” a quien lleve la contraria es aterrador.  

 

 

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