El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Columnas

HORAS EXTRAS

Lunes 10 de octubre de 2016 

LÍDERES SINDICALES RECIBIRÍAN CLEMENCIA DEL PRESIDENTE...

Este lunes las principales cúpulas obreras, encabezadas por Carlos Aceves del Olmo, de la Confederación de Trabajadores de México se reunirán con el Presidente Enrique Peña Nieto para discutir las modificaciones al artículo 123 de la Constitución sobre el tema de los requisitos para emplazar a huelga.

La adición a lo establecido en dicho artículo a la letra dice: “el sindicato deberá acreditar, previo al emplazamiento, la representación mayoritaria de los trabajadores…”

En el Senado de la República, estaría todo listo para que el martes o miércoles de esta semana se aprueben dichos cambios.

El Partido Acción Nacional empuja para que la reforma salga tal como está ahora y ha convencido  a una buena parte del Partido Revolucionario Institucional sobre las bondades de ponerle a los gremios este candado. 

Sin embargo, los buenos oficios de Don Carlos podrían redituarle frutos. El respetado líder gremial intensificó en las últimas horas las negociaciones para que esa adición al artículo 123 Constitucional sea suprimida a cambio, de  qué cree usted, de trabajar el voto duro de la base trabajadora a favor del tricolor en los procesos electorales por venir, especialmente en la elección grande del 2018. 

Así es que podría darse el milagro. 

Una vez más la fuerza gremial "convencería" por no decir, "doblaría" de último minuto a la autoridad para echar para atrás lo ya estipulado.  

Antecedentes hay. Ahí tiene la historia de los electricistas aglutinados en el Sindicato Mexicano de Electricistas. Ahí tiene a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

Habrá que ver cómo reacciona la iniciativa privada ante el posible derrumbe de este  "candado" gremial en materia de huelga, un largo y anhelado deseo de los dueños del dinero. 

DE SALIDA AL CHECADOR

La Confederación Patronal de la República Mexicana, que aglutina a los capitanes de empresas, calificó el fin de semana a esta reforma a la justicia laboral "como histórica". La euforia era tal que bautizaron el cambio como de época, confiaban a Horas Extras. 

De ese tamaño era su convicción de que la propuesta del Ejecutivo sería aprobada. Pero, como dicen, del plato a la boca, se cae la sopa.. 

 

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