El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Columnas

HORAS EXTRAS

SINDICALISMO CONVENENCIERO 

Por Arturo Rivero 

Ahí estuvieron los de siempre en la Plaza del Zócalo. Primero los Sindicatos oficiales encabezados por el Congreso del Trabajo y Don Carlos Aceves del Olmo, quienes presurosos después de tomar la explanada en forma simbólica, correrán a la ceremonia oficial en Los Pinos para sacarse la foto con el Presidente Enrique Peña Nieto. 

Tiempo después, una vez desocupada la Plaza, llegó la Unión Nacional de Trabajadores y sus unidades sindicales que la conforman (los llamados sindicatos independientes), encabezados por Francisco Hernández Juárez para conmemorar el Primero de Mayo, Día del Trabajo. 

En ambos frentes, los mismos discursos de siempre. 

Por el lado de los gremios oficiales, en los Pinos, ante el Presidente, Secretarios de Estado, cúpulas empresariales, ante un escenario a modo: la apología de los avances en materia laboral en México en los últimos años. Cifras y más cifras. Un reconocimiento público al Primer Mandatario del país por su compromiso "visible" e "inobjetable" hacia la base trabajadora al generar más de 2.7 millones de empleos en lo que va del sexenio. 

Pero, ni por accidente, ninguna mención sobre la precariedad del empleo, los bajos salarios, la escandalosa cifra de los más de 32 millones de trabajadores sin seguridad social, nada, absolutamente nada, silencio... 

A la par, pero desde un templete en el Zócalo, otro discurso de siempre: el del Gobierno traidor; las mentadas de madre una y otra vez contra un Gobierno que no cumple lo que promete; mentadas contra las reformas estructurales, contra el neoliberalismo, contra la supuesta privatización de los servicios de salud, contra quienes quieren hipotecar al país, contra Trump, contra lo que se mueve y se deje... 

Cada representación obrera con su agenda propia... ¿Y la verdadera defensa de los trabajadores?... Brillo por su ausencia. 

DE SALIDA AL CHECADOR...

Como ayer, como hoy, como mañana, el trabajador común, como usted, como yo, solamente fuimos "carnada"... 

Que ironías. El Primero de Mayo, el Día del Trabajo, ante cámaras y micrófonos, fuimos testigos de como la base trabajadora es rehén de los intereses más mezquinos. La verdadera reivindicación de los derechos laborales lució por su ausencia. Eso es no tener... 

también te puede interesar