El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Mercado Laboral

Palancas o estatus ayudan al éxito laboral

Por: Redacción/El Pulso Laboral

La clave para que un joven en México obtenga un puesto de trabajo por tiempo indefinido y bien remunerado es tener buenas palancas y provenir de una clase social media alta.

Los títulos universitarios y la experiencia profesional cada vez están más alejados de las cualidades que los jóvenes deben reunir para lograr una incorporación laboral exitosa, como lo consideraba 84% de esta población en la última Encuesta Nacional de juventud.

En realidad son tres factores los que determinan que un joven ocupe un buen puesto de trabajo o no: "Las buenas relaciones (conocidas en el país como palancas), ya que 90% de las ocupaciones son resultados de los vínculos sociales; provenir de una clase social media alta que le facilite al chico el ingreso a un buen puesto o le asegure un lugar dentro de la empresa familiar; o, de plano, tener muchísima suerte", de acuerdo con José Antonio Pérez Islas, quien recibió el Premio Nacional de Tesis de la Juventud, en la categoría de Doctorado.

En su tesis titulada: "Ruptura del acceso a la vida adulta. Trayectorias y significados juveniles entre la familia, la escuela y el trabajo", que lo hizo acreedor aeste galardón que otorga el Instituto Mexicano de la juventud, Pérez Islas afirmó que desde hace 50 años en el país no existe una estructura ni política alguna para incorporar a los jóvenes a la vida laboral.

"Si bien deben integrarse anualmente un millón 200 mil muchachos, las ferias de empleo y las bolsas de trabajo no funcionan para nada", lamentó en entrevista con Excélsior.

Por más empleos que se generen, las condiciones para la mayoría de los jóvenes continúan siendo muy precarias: con índices altos de inseguridad e incertidumbre laboral y bajos salarios.

En México hay dos millones 418 mil jóvenes trabajando, de los cuales prácticamente la mitad gana menos de tres salarios mínimos y sólo un tercio está contratado por base, planta o por tiempo indefinido, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo.

El 61% de los mexicanos entre 12 y 29 años debe conformarse con empleos sin contrato, temporales o por cuenta propia.

Este fracaso laboral que están enfrentando los jóvenes, donde de acuerdo con la UNESCO van a tener en promedio 13 empleos a lo largo de su vida, cuando en los años 70 lo común era que un solo empleo llevara a la jubilación a una persona, ha retardado su inicio a la vida adulta o modificado las trayectorias que se creían normales en el pasado.


"Esta situación nos hace preguntarnos si no estamos ante una reconfiguración del proceso de transición de lo juvenil hacia lo adulto", cuestionó Pérez Islas, doctor en Ciencias Sociales por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Iztapalapa.

Como por ejemplo, "¿a qué edad los jóvenes van a tener la posibilidad de conformar sus propios hogares; cuándo van a decidir ser padres: cuál va a ser la trayectoria en sus empleos, si cada vez es más difícil que se desarrollen en una misma línea laboral por la escasez de seguridad social y crecimiento dentro de las empresas? "Creo que estas condiciones están provocando que hasta se modifique el mismo significado de adultez", afirmó el doctor.

Luego de entrevistar a jóvenes de varios estados, clases sociales y ocupaciones, Pérez Islas llegó a la conclusión de que ninguno de ellos estaba preparado para pensar en el futuro.

"Cuando les preguntas a los chavos cómo se ven de aquí a diez años, para ellos es imposible responder, A un mes es el mayor tiempo en el que pueden pensar", dijo.

Lo peor es que la mayoría de los jóvenes se culpan a sí mismos por las precarias condiciones laborales o consideraron que es debido a "la mala suerte".

En su tesis, Pérez Islas argumentó que ante la falta de oportunidades para los jóvenes y la imposibilidad de pensar en un futuro, "resurge la familia de origen como una institución que ''amortigua'' los efectos devastadores del mal funcionamiento de la economía, manteniendo por más tiempo a sus jóvenes miembros.

Por ello, corren el riesgo de estar en una especie de limbo, como semi-emancipados (es decir, permanencia en la familia de origen, empleos intermitentes, salarios precarios, nulo acceso a vivienda propia)".

"La única posibilidad que tiene el país para crear mejores circunstancias en el entorno laboral de los jóvenes, donde obtener un puesto no dependa de la clase social de origen, de las palancas o de la suerte, será "no sólo mediante estímulos sino con la obligación de las empresas para generar puestos de calidad y bien remunerados, además de pensar en la formación de profesionales considerando los requerimientos de los empleadores", concluyó el investigador. //Fuente: Excélsior 

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