El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Mercado Laboral

La siesta y sus "mágicos" efectos

Por: Arturo Rivero

A cierta hora del día la creatividad se le escapa; su rendimiento se viene a pique y se siente en extremo estresado y es de los que tiene la facilidad de comer en casa, la solución está al alcance de su cama: duerma 30 minutos después de ingerir alimentos y al despertar será otro. 

"Cuando una persona duerme unos 30 minutos después de ingerir alimentos mejora su rendimiento y la digestión, además, reduce  riesgos de padecer estrés e infartos, afirma Henar de Frutos Gameros,  fisioterapeuta del El Centro de Salud Digital Saluspot.

Las personas que realizan una siesta, explica, lo hacen porque el cerebro requiere descanso, lo que ayuda a resolver problemas, estimula la imaginación y la creatividad. 

"Luego de comer, una gran cantidad de sangre se dirige al estómago disminuyendo el aporte al cerebro, por lo que este intenta ponerse en estado de ahorro de energía", explica.

Agrega que el tiempo ideal para la siesta es de 30 minutos; aunque para una recarga rápida de energía es suficiente con 10 o 20 minutos.

También para mejorar la capacidad cerebral se puede dormir 60 minutos y para aumentar la creatividad unos 90 minutos.

“El descenso de energía ocurre entre las 13:00 y 15:00 horas, y sobre las 14:00 horas existe una ventana fisiológica del sueño en el que la recuperación de energías es mayor”, detalla.

La fisioterapeuta explica que durante el sueño el cerebro se regenera, por ello, una persona necesita dormir entre seis y ocho horas para poder estar despierto 16 horas.

“La distribución de esas horas de sueño pueden hacerse en un solo ciclo o en varios, sin perjuicio para el cuerpo. La siesta tan solo perjudica al sueño cuando es demasiado prolongada (más de una hora) o demasiado tardía (cercana al sueño nocturno)”, precisa.

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