El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Mercado Laboral

Dormir bien ayuda a elevar la productividad

Por: Redacción/El Pulso Laboral

Lunes 8 de agosto 

El candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, se regodea de no necesitar apenas dormir; la directora ejecutiva de Yahoo!, Marissa Mayer, afirma que solo descansa cuatro horas por las noches y el director general de Tesla, Elon Musk, se las arregla con seis horas de sueño. Y es que según el credo imperante hasta ahora entre los más exitosos de Estados Unidos, quien quiere llegar a lo más alto no tiene tiempo para dormir.

Sin embargo, las cosas han cambiado y ahora, muchos norteamericanos están reconciliándose con Morfeo, pues al parecer, dormir bien puede hacerlos aún más ricos. Así lo afirma en su último libro la empresaria y fundadora del Huffington Post, Arianna Huffington. The Sleep Revolution (La Revolución del Sueño), desgrana las ventajas de descansar bien y ha estado semanas en la lista de los más vendidos.

Además, ya hay empresas que están empezando a recompensar a aquellos empleados que llegan a trabajar bien descansados. No en vano, en los medios aparecen una y otra vez informaciones sobre jefes ojerosos que recorren tambaleantes sus empresas y están llevando la voz cantante en el cambio como si fueran una especie de ejército de zombies.

Primero fue la siesta en el mismo lugar de trabajo, como promovieron entre sus empleados compañías como Facebook y Google. Y desde hace poco, una gran aseguradora paga un bonus a sus empleados para asegurarse de que éstos van a trabajar tras haber dormido suficientes horas.

“Las cosas se resuelven antes cuando la gente está activa y preparada. Pero no se puede estar bien preparado si solo se duerme a medias”, dijo en una intervención en televisión Mark Bertolini, presidente de la aseguradora Aetn. La empresa paga a sus empleados 25 dólares por cada 20 noches en las que hayan dormido más de siete horas, hasta un máximo de 300 dólares al año.

Para llevar un control, los empleados han de anotar de forma detallada sus descansos nocturnos en una agenda digital del sueño, o bien directamente en una pulsera de fitness. A fin de evitar suspicacias de la empresa, los datos los controla una firma subcontratada. Las excepciones, como por ejemplo que te despierte tu hijo pequeño, son toleradas.

“La falta de sueño se ha convertido en una especie de símbolo de estatus, sobre todo para los hombres”, lamenta Huffington. Ella misma pasó la mitad de su vida laboral con cansancio crónico por no descansar lo suficiente, pero hace unos años colapsó -rompiendose el maxilar- y decidió que había que cambiar el chip.

Desde entonces, disfruta de al menos siete horas de descanso nocturno, precedidas de un ritual de baño y lectura. En su dormitorio insonorizado no hay rastro de televisión ni smartphone, pero para anotar las ocurrencias nocturnas cuenta con un cuaderno y un bolígrafo con linterna. Desde entonces, afirma que su creatividad y su capacidad de decisión han mejorado notablemente.

Los médicos le dan la razón, pues con reducir solo un poco el descanso estas capacidades se ven limitadas. Quien durante 12 noches duerme solo seis horas se siente igual de cansado que si llevara 24 horas trabajando del tirón, afirma la neuróloga y experta en sueño de Harvard Josna Adusumilli en una entrevista. Y eso afecta a su vez a la capacidad para tomar decisiones.

También un reciente estudio de la universidad alemana de Giessen respalda este argumento: las personas que deben estar despiertas 24 horas se fían menos de su opinión y son más susceptibles de aceptar consejos de fuera que quienes han descansado bien. Para quienes, como Trump, duermen poco, esto significa que necesitarán buenos asesores para poder tomar las decisiones adecuadas.

Según un sondeo de 2013 realizado por Gallup, los estadunidenses duermen de media 6.8 horas; es decir, menos de las siete que recomiendan las autoridades de salud. Además, dos de cada cinco estadunidenses duermen como mucho seis horas por noche.

Fuente:  Milenio Diario 

 

también te puede interesar