El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Mundo Laboral

La vida laboral de una mujer en Pemex

Por: Redacción/El Pulso Laboral

Las mujeres que trabajan en Petróleos Mexicanos (Pemex) luchan a diario por poder compaginar su rol laboral con sus actividades familiares, así como tratar de sobresalir en una industria donde el 85 por ciento de los puestos los ocupa un hombre, señaló la investigadora Dora Elia Ramos Muñoz.

De acuerdo a un estudio efectuado con 10 mujeres que laboran en la empresa productiva del Estado, desde una antigüedad de 25 años a contrataciones más recientes, han tenido que pagar un precio por trabajar en algo para lo cual se prepararon.

La investigadora adscrita al Departamento Sociedad y Cultura del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) expuso que se trata de mujeres ingenieras, la mayoría provenientes de familias de clase media que hace 20 o 10 años les permitieron estudiar, así como originarias de Tamaulipas, Veracruz y entidades del centro del país.

“Lo que van haciendo es que van conformando un estilo y una actitud de ser mujer y de ser ingeniera; esto es algo que se va conformando en las aulas de universidad”, añadió.

En este sentido, abundó que las estudiantes de ingeniería conviven con muchos hombres durante la carrera.

“Yo soy ingeniera y tenemos muchos compañeros hombres, tienes que moverte con ellos, acostumbrarte a levantar borrachos, cargarlos y llevarlos; en fin, una serie de cosas que quien estudia una licenciatura no lo hace”, detalló.

El estudio, auspiciado por el Ecosur, se hizo con base en entrevistas a 10 mujeres, cuatro de ellas con 25 o 30 años de trabajo; otras cuatro con antigüedad de siete a 10 años y dos jóvenes de 23 y 26 años de edad, de reciente ingreso.

Las mujeres con más antigüedad, dijo, se preguntan a la distancia cómo sacaron adelante a sus hijos, aunque esta es una generación de jóvenes que no quieren saber nada de la industria petrolera, pues les quitó a sus papás.

“Y además, estas mujeres cargan con mucha culpa, porque sienten que debieron estar ahí y no pudieron hacerlo; porque estaban con un salario muy bueno y en el contexto actual sería absurdo dejar un trabajo así”, agregó.

Las de antigüedad media, dijo, son las más esforzadas actualmente, pues tienen hijos pequeños y una complejidad familiar que deben compaginar, mientras las trabajadoras más jóvenes están más relajadas”, reveló.

“Y hay otro grupo de mujeres que se fueron de la industria porque no podían conciliar su vida familiar y laboral”, comentó.

La norma de que todos los empleados, hombres y mujeres, debían usar un uniforme, dijo, fue una manera de quitarles el sexo a las mujeres y tener una actitud en que no deben sentirse como mujer porque son ingenieros.

“Eso genera dificultades en los roles familiares cuando tienen hijos. La dificultad de que son ingenieras y juegan el rol en el trabajo, pero en casa no tienen un amo de casa y empieza lo que denominamos en la investigación como mujer corredora para llevar y traer a los hijos”, acotó.

En el aspecto laboral, mencionó que el ambiente es fuerte, pues a veces los gritos son normales y reuniones que no terminan de buena manera.

“Ahí se va cerrando el círculo, porque muchas no pueden participar en reuniones de la noche, no pueden ir a un club nocturno, estar en la fiesta del compadre y muchas veces en esos lugares es donde se cierran los acuerdos y se definen las promociones”, expuso.

Por ello, consideró que las mujeres sienten que batallan mucho más para lograr un ascenso.

“Al final, las relaciones sociales que los hombres pueden hacer, porque tienen una esposa que se hace cargo de los hijos, ellas no pueden hacerlo como tal, aunque tengan una señora en la casa (que les cuide a sus hijos)”, añadió.

Apuntó que cada vez que se ve una mujer con uniforme de Pemex por las calles, “hay algo que te dice que es una mujer fuerte, luchona, que seguramente está corriendo, que a lo mejor durmió muy poco y que está como muchas de ellas están haciendo patria; es otra cosa que notamos, de veras creen que hacen patria”.

La Ingeniera Industrial por el Tecnológico de Monterrey y Maestría en Desarrollo Sustentable y Ecología señaló que, a diferencia del pasado, cuando tenían que hacer militancia sindical para obtener una ficha, ahora ingresan por concursos.

Mencionó que algo se tiene que cambiar, no sólo en la industria petrolera, sino en otras actividades absorbentes para no sólo lograr un desarrollo económico sino una condición de vida familiar favorable.

Puntualizó que de acuerdo a datos laborales, en América Latina el 42 por ciento de las mujeres latinas trabajan, mientras en México lo hace el 34 por ciento en cualquier tipo de trabajo.

“Pero si se es mujer y se vive en Tabasco, sólo es el 24 por ciento de las mujeres las que trabajan, mientras en Pemex, de su plantilla laboral, el 15 por ciento son mujeres y el 85 por ciento, hombres”, concluyó.

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