El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Recursos Humanos

Tu negocio ha fracasado...¿Y ahora qué?

Por: Redacción/El Pulso Laboral

El fracaso: no hay manera de evitarlo y, sin embargo, es una parte importante de la vida de un empresario. Los empresarios más exitosos tienen un amplio historial de fracasos colosales, y muchos opinan que el nunca haber experimentado un fracaso significa el no estar tomando riesgos suficientes.

Afortunadamente, esta desagradable experiencia no es inútil. Especialmente en los negocios, los fracasos se pueden utilizar a tu favor, pero sólo si aprendes a recuperarte de ellos con eficacia.

Según los especialistas en psicología corporativa de StarOfService, éstos son algunos consejos para volver a ponerse en pie después de experimentar un fracaso el el mundo de los negocios.

1) Reconoce y admite tu fracaso
Esta es la parte más difícil, pero también la más importante. El shock y la negación son sentimientos normales, especialmente si realmente has invertido en tu idea, y puede representar un verdadero desafío el identificar las razones del fracaso a través de estas emociones fuertes. 

Recuerda que, como propietario de un negocio, podrías estar demasiado cerca como para ver la situación claramente. Escucha a tus socios, empleados y amigos, ya que muchas veces es desde afuera desde donde se ven los errores con más claridad.

2. Gestiona tus emociones
El fracaso es una experiencia emocional. El shock y la negación pueden estar seguidos de decepciones e incluso cambios físicos dramáticos debido al aumento del estrés.

Permítete sentir estos sentimientos para luego poder superarlos. Aceptar las consecuencias emocionales del fracaso te ayudará a seguir adelante.

El fracaso nos hace sentir débiles e indignos. Esto a su vez reduce nuestra motivación para volver a intentarlo. Para combatir esto, debemos nutrir nuestras habilidades inherentes. Recuerda lo que es bueno y rodéate de inspiración.

3. Identifica el porqué del fracaso de tu negocio
Después de hacer frente a las emociones iniciales asociadas con el fracaso y encontrarte otra vez en terreno sólido, es cuando comienza el verdadero trabajo: analizar lo que salió mal, por qué tus esfuerzos no tuvieron éxito y cuáles fueron los errores que cometiste.

Esta es la parte más productiva y fructífera de un fracaso, ya que te ayudará a tomar mejores decisiones en el futuro.

4. Redefine el éxito
Después de volver a examinar tu fracaso con la cabeza clara, es hora de dejarlo atrás. Habrás aprendido la lección, y no tiene sentido seguir recordándote continuamente esta experiencia negativa.

 

Ahora, el ejercicio consiste en redefinir lo que significa ser exitoso: elije un nuevo proyecto. Participa en algo que te apasiona. La creación de nuevas metas te motivará y te brindará la oportunidad de aplicar lo que has aprendido de tu empresa fallida.

5. Mantente alerta
Las fallas pueden hacernos más reacios al riesgo o disminuir nuestra confianza en nosotros mismos, incluso después de creer que estamos completamente recuperados.

Cuando inicies un nuevo proyecto después de experimentar un error, es importante que supervises tus emociones y tu comportamiento: ¿Estás evitando riesgos o siendo particularmente duro contigo mismo? Estos hábitos podrían retenerte.

Sé consciente de las maneras en que un fracaso pasado podría estar afectando tu productividad, identifica estos malos hábitos y corrígelos.

La victoria viene de reconocer el fracaso, ajustar el rumbo para moverse a través de él, y salir por el otro lado un poco más fuerte y mucho más sabio. De esta manera, podrás convertir un fracaso en una escalera que conduzca al éxito. Fuente: Entrepreneur

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