El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Recursos Humanos

La luz natural y su relación con las emociones

Por: Adriana Rodríguez

Muchas veces hemos oído que alguien se siente sin ánimo aludiendo a que el día está nublado, negro y sin luminosidad. La verdad es que el motivo de su molestia no es equivocada, ya que la luz afecta el rendimiento intelectual y emocional de las personas.

Es el llamado Trastorno Afectivo Estacional (TAE), el nombre científico de esta perturbación del ánimo que aqueja a todas las personas durante las estaciones de invierno y otoño, periodos en que se incrementa la depresión.

La razón: el ciclo normal de la luz, noche y el día, estimula los neurotransmisores cerebrales. La luminosidad activa la serotonina, que tiene directa relación con las emociones, la noche en cambio, aumenta la melatonina –hormona del sueño-.

Por lo general, en el invierno tendemos a internarnos en lugares cerrados exponiéndonos a la oscuridad, para protegernos del frío y a comer en abundancia, por la ansiedad que nos produce la depresión.

El gran problema es que este cambio de comportamiento incide directamente en el desempeño que puedan tener los trabajadores en su empleo. Es por esto que contar con un espacio cerca de una ventana para que llegue luz natural favorece bastante el rendimiento.

Otra solución, específicamente en entornos subterráneos, es la luminosidad biodinámica, la cual consiste en un programador que, al igual que el sol, reproduce la variación horaria de la luz natural, cambiando la cantidad y color de esta según los tiempos.

Habitualmente, este sistema se activa durante toda la jornada laboral, lo que beneficia de forma considerable la eficacia del trabajo humano y por consiguiente, las utilidades de la organización.

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