El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Recursos Humanos

Sé práctico, sé técnico superior universitario

Por: / El Pulso Laboral

Existe la idea generalizada de que la educación superior únicamente está conformada por programas de licenciatura, maestrías y doctorados. Sin embargo, eso no es verdad. Existe otra modalidad de estudios: los programas de Técnico Superior Universitario (TSU).

Estos planes se enfocan en proveer estudios más prácticos que teóricos. Por lo general, tienen una duración promedio de dos a tres años y se pueden cursar en distintas instituciones de educación superior, públicas o privadas, alrededor de toda la República.

Para la maestra Alicia Isabel Téllez, directora de Operaciones Académicas TSU en la Universidad del Valle de México (UVM), “los programas Técnico Superior Universitario en el modelo educativo mexicano están diseñados para dar respuesta a necesidades de las industrias. Por ejemplo, para formar personal especializado cuya preparación técnica y habilidades manuales son fundamentales y muy solicitadas en determinados sectores productivos”.

Pero, ¿cuáles son las diferencias entre una licenciatura y una carrera de TSU? Básicamente dos: la duración y el enfoque de la enseñanza. Las licenciaturas tienen una duración de cuatro o más años (con la opción de ampliar estudios a través de una maestría o doctorado), e implican un riguroso desarrollo teórico y práctico. Por otro lado, los planes de TSU están enfocados al aprendizaje práctico y son de duración más acotada. Sin embargo vale aclarar que si se decide seguir estudiando, algunos tipos de TSU aceptan la revalidación de conocimientos, con la finalidad de permitir que los jóvenes se sigan especializando.

El maestro Alfredo González Aguirre, coordinador TSU en Gestión de Proyectos Sociales de la Universidad Iberoamericana, señaló que: “estas carreras tienen una carga mucho más práctica. Creo que en todas las universidades que llevan programas TSU se busca que haya 70% más práctica que teoría debido a que los programas están enfocados a las necesidades del sector productivo. Son de corta duración: cuatro semestres en la universidad y el quinto semestre es de estadía profesional. En este último, se busca insertar al estudiante en una práctica del sector productivo y relacionarlo con lo que estudia. Esto con el objeto de que los alumnos se ‘empaten’ mucho más con la industria y, además, facilitar su inserción al mercado laboral”.

De esta manera, un técnico superior universitario es un profesional capacitado que identifica y resuelve problemas en el área específica de su entorno laboral. Cabe recalcar que los TSU son parte del nivel superior de educación, por lo cual se requiere certificado de estudios medios superiores para ingresar.

Ser TSU en México

Acorde al “Panorama de la Educación 2018” de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en México, sobre la cobertura de educación superior, en 2017 solo el 23% de adultos jóvenes (de 25 a 34 años) tenía estudios de nivel superior, cifra que se encuentra muy por debajo del 44% promedio de los países integrantes de esa organización.

En ese sentido, Alfredo González comentó que “cada vez se abren más oportunidades para los jóvenes. Hace unos años era más complicado. Incluso ahora, para algunos sectores, todavía es complicado el acceso a la educación superior de calidad. La apuesta en la Ibero con las carreras técnicas es abrir una oportunidad para todas aquellas personas interesadas en alcanzar un nivel de estudios superior”.

La maestra Téllez opinó al respecto: “México tiene una gran necesidad de educación superior. Para nadie es desconocido que hoy la oferta académica pública es limitada; la demanda supera a la oferta. Por lo tanto, se tiene que diversificar la educación para otras poblaciones. Hemos notado que la universidad, como formadora, también debe voltear a ver este tipo de enseñanza que es distinta de una licenciatura o ingeniería. Hoy por hoy, las necesidades industriales son más amplias”.

De acuerdo con la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), en los últimos 17 años se han incorporado a las aulas aproximadamente dos millones de alumnos en los niveles de Técnico Superior Universitario y licenciatura, lo que ha permitido alcanzar una matrícula de poco más de 4.2 millones.

Aún así, nuestro país aún se encuentra lejos de alcanzar la universalización de la educación superior. Por lo tanto, la diversificación de los planes de estudio es un aspecto importante para lograr una mayor cobertura de estudios. El impulso de programas de Técnico Superior Universitario podrían ayudar a incrementar la formación de nivel superior.

Para González, lo más importante del modelo técnico educativo es que las personas puedan lograr un impacto inmediato. “Una alumna me decía que es la primera persona de su familia con una carrera universitaria. Esto también se traduce en un tema de crecimiento, no solo para ella sino para el entorno en el que se desarrolla. Ella puede convertirse en un ejemplo para que más personas se interesen en continuar sus estudios. Las herramientas que nos da la educación son variadas”, comentó el académico. /El Universal