El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Recursos Humanos

¿Amarrado al mail?

Por: Adriana Rodríguez

Haz un cálculo rápido. Aproximadamente, y entre tu computadora y tu celular ¿cuántas veces al día chequeas tu Buzón de Entrada? ¿Cuántas veces abres tu Email para ver si te ha llegado correo nuevo?

Esto propuso Sonia Medina, especialista en coaching de la Universidad Iberoamericana, quien reconoció que somos muchos los que caemos en la trampa de abrir el mail cada dos por tres para poder responder “cuanto más rápido mejor”. Porque gestionar el mail con eficacia no es cuestión de ver quién acumula más interrupciones o desenfunda más rápido. Sino de dominar esa herramienta para cumplir mejor con las tareas.

“En toda mi carrera he trabajado junto a grandes profesionales, emprendido mano a mano con personas brillantes y he aprendido de directivos excepcionales. Ninguno de ellos lo fue por depender (ser un adicto) del mail, por abrir mil veces al día su correo y responder rápido a sus mensajes. Sino por hacer de forma extraordinaria, inspiradora e innovadora su trabajo”, afirmó.

Hay un síntoma que hace creer a las personas que abriendo y leyendo las últimas novedades y respondiendo cuanto antes a cualquier mensaje que entre en el buzón, se es más productivo y ciertamente, eso sólo es una falsa sensación.

¿Por qué chequeamos tanto el mail? Porque creemos que el mejor profesional y el más capacitado directivo es el que responde antes y más rápido a cualquier mensaje que le envían.

Porque creemos que nuestro trabajo tendrá más calidad y ofrecerá más resultados si estamos permanentemente conectados y disponibles para cualquiera que nos envíe algo.

Porque creemos que cayendo la frenética actividad del Email estamos siendo más productivos. Que abriendo, moviendo, haciendo clics y tecleando mensajes cumplimos con nuestro trabajo.

Sus consecuencias, dijo, son muchas, muy serias y muy graves. Abrir a cada momento el mail implica dejar lo que estabas haciendo y ponerte a escribir emails, supone una gravísima interrupción para tu trabajo. Y se repite una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez…

El problema de las interrupciones es que restan intensidad y calidad a tu trabajo y te roban mucho tiempo. Volver sobre una tarea que dejaste a medias y retomarla implica cometer errores y gastar un tiempo extra que necesitas para otra cosa.

La especialista recomendó desactiva el notificador de correo nuevo es uno de los grandes culpables de esta dependencia que hemos desarrollado. El “ding” de “tienes un Email” no sólo es una interrupción sino también una incitación a abrir el correo y, claro está, responderlo. Estás a un clic de distancia de acabar con ello y ganar en concentración, tranquilidad y tiempo continuado de trabajo. Justo lo que necesitamos todos.

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