El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Recursos Humanos

Sigue tu mapa de talento

Por: Claudia Cervantes

El mapa de talento es una herramienta de gestión y planificación estratégica de las necesidades de talento de una organización mediante la evaluación y los planes de desarrollo. 

En un mapa de talento, se identifican los roles críticos, se evalúa a las personas trabajadoras según sus habilidades, competencias y capacidades, y se ubican en una matriz en función del valor presente que ofrecen y su potencial futuro.

El mapa de talento tiene una doble vertiente: es una fotografía, pero también es un libro de ruta (tanto a nivel individual como organizativo). 

Es una evolución de los planes de carrera tradicionales, adaptándolos al actual entorno sociolaboral, que contempla la flexibilidad como norma, una creciente focalización en fórmulas de desarrollo profesional a medida y distintas expectativas sobre el tiempo de permanencia. Se abandona el concepto de carrera para toda la vida a favor de planes de desarrollo individuales a corto y medio plazo. 

Por ejemplo, con los mapas de talento.  Se trata de una herramienta de gestión y planificación estratégica de las necesidades de talento de una organización. En la actualidad, va siendo más habitual que los departamentos de Recursos Humanos apliquen estos mapas en sus empresas, ya que son herramientas eficaces que reducen el tiempo de toma de decisiones.

Mediante los mapas de talento, las empresas localizan las aptitudes de sus trabajadores y su potencial para desarrollar labores en otras áreas de la empresa o en otras funciones diferentes a la que pertenecían anteriormente. Así, el empleado continuará desarrollando su talento de forma interna, a través de programas de formación, mentor o procesos de coaching, por ejemplo. Además, gracias a que las empresas pueden detectar las necesidades de cada trabajador se puede alentar y motivar al empleado. 

También sirve en el terreno personal. Para detectar tú mapa de talento prueba cosas que te resulten fáciles. ¿Qué te resulta natural? ¿Qué cosas haces sin pensar? ¿Qué te encanta? Busca tus obsesiones y aficiones para tu posible talento. Si te encanta pasar todo el día haciendo garabatos, leyendo o bailando, no tiene sentido que pierdas tu tiempo deseando ser dotado para la repostería. Céntrate en los talentos que ya tengas enfocándote en lo que hagas con la mayor facilidad. 

Si estás en la escuela, ¿qué tarea te parece la más fácil? ¿Qué te preocupa menos? Estas preguntas podrían darte pistas para encontrar tus talentos naturales. 

Presta atención a lo que los demás puedan haber observado en ti. Muchas veces, los demás pueden ser más agudos que tú para ver en lo que eres bueno. Pregúntales a tus familiares, amigos y profesores para que te ayuden a descubrir las cosas que haces fácilmente.

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