El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Recursos Humanos

Estrés, el enemigo oculto

Por: Adriana Rodríguez

Esa sensación de cansancio y agotamiento principalmente en trabajadores de oficina, se debe a que sin importar la intensidad del estímulo el estrés origina un proceso fisiológico repetitivo, que desgasta nuestra energía corporal, no es necesario un gran acontecimiento para producirlo, basta que el ambiente laboral tenga una cierta carga de tensión para que este círculo se reproduzca.

 

Una discusión con un jefe o compañero, preocupación por un ascenso que no llega, salarios que no se ajustan a nuestro nivel de endeudamiento, etc.

 

Gabriela Centeno, psicóloga, especialista en Empleo de la Universidad Iberoamericana, llamó a no olvidar es que esto produce un daño real en nuestro físico y nuestro cuerpo puede terminar enfermo.

 

Es importante distinguir que la misma situación estresante no afecta a todas las personas de la misma manera, y esto principalmente se debe a que hay una correlación entre los efectos perjudiciales del estrés y el grado de satisfacción que procura la realización de un trabajo.

 

“Es por este motivo que los profesionales de recursos humanos debemos influir para lograr condiciones de trabajo mejores a fin de no crear un terreno fértil a nuestro silencioso enemigo”, planeó.

 

Entre varios factores estresores está la sobrecarga de trabajo y se dispone de poco tiempo para hacerlo.

 

Para muchos empleados la evaluación del rendimiento representa una gran fuente de estrés. El contacto con personas estresadas suele ser contagioso, por lo que mejorar situaciones individuales, redunda en un beneficio colectivo.

 

Entre las soluciones está crear un clima de aprecio y reconocimiento a la dignidad personal, permitiendo participar en la toma de decisiones que afectan a su puesto, lo que favorece la adaptación al cambio.

 

Aumentar el apoyo social favoreciendo la cohesión de los grupos de trabajo, y la función de los supervisores como personal de apoyo y servicio.

 

“Como hemos visto, hay que empezar a ser conscientes que nos encontramos ante un viejo enemigo, que va mutando rápidamente su apariencia, por lo que puede circular en nuestras empresas con muchas caras y quizás no lo reconozcamos a la primera, entonces la medida más efectiva es mantener cerrada la puerta, generando entornos de trabajo saludables”, indicó.

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