El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Recursos Humanos

Equípate para trabajar desde un hotel

Por: Adriana Rodríguez

Los profesionistas de hoy realizan en muchas ocasiones innumerables viajes y muchas veces terminas trabajando en la habitación de un hotel, asegura Antonio Menguía en su libro Aprovecha tu salida.

Cuando por trabajo viajan a una ciudad no va pensando en el hotel como un “centro de trabajo”. Además la rutina siempre es muy parecida: te levantas, bajas a desayunar, recoges tus cosas, y te vas durante todo el día a trabajar (reuniones, cursos, consultoría…). Regresas a última hora con cara cansada y con unas enormes ganas de darte una ducha.

Pero además de lo que te haya llevado allí, al final siempre te toca hacer otras cosas en el hotel: tareas que surgen, procesar el Email, encargos que te piden justo en la ciudad que visitas, cosas que no has podido adelantar antes de irte, etc.

La recomendación es comenzar a trabajar en las primeras horas de la mañana, porque hay menos ruido lo que ayuda a la concentración y por la noche al regresar cuesta mucho más trabajo.

Muchas personas fallan al trabajar en un hotel porque cambian sus rutinas de trabajo. Te has levantado en una cama ajena y extraña, sí. Pero eso no significa que tengas que cambiar la forma en la que haces las cosas. Repite tus rutinas como si estuvieras en casa o en la oficina: intenta hacerlo igual (o asemejarlo todo lo que puedas) y será una invitación a tu mente para que se ponga en modo productivo. Justo lo que necesitas.

Por el contrario, si cambias por completo tus rituales o intentas probar cosas nuevas en esas circunstancias, terminarás por descentrarte, estarás descolocado, y es muy posible que des vueltas y más vueltas a tus cosas pero sin empezar ninguna.

“Durante un día o varios, esa mesa bajo el espejo va a ser tu zona de trabajo. Tal cual. Hazla tuya: limpia, aparta y dispón los elementos como mejor te convenga. Aparta vasos, mando a distancia, bolígrafos, libretas, folletos, carpetas con documentación de bienvenida”, propuso.

Si no quieres que al día siguiente las personas de limpieza lo vuelvan a ordenar desordenar, déjales una nota explicativa.

En juego está que puedas trabajar y avanzar en tus proyectos, así que no te confíes. Viaja con un plan B para tener siempre conexión. En bastantes ocasiones me he visto a mí mismo desconectándome de la red del hotel, para hacerlo vía tethering con mi teléfono. Sobre todo en grandes ciudades con 4G se nota la diferencia. Enorme.

“Yo siempre viajo con dos cosas que me ayudan a aislarme del ruido externo: 1) Auriculares con cancelación de ruido; 2) tapones para los oídos”, propone.

Lleva un pequeño “checklist” que reviso antes de viajar, y que me permite tener todo lo que necesitas. Cosas como por ejemplo un cable lo suficientemente largo para conectar el portátil. Porque en las habitaciones de hotel los enchufes no siempre están donde debieran, y a veces te obligan a trabajar en un rincón donde no es cómodo.

Trabajar en un hotel, en un avión o tren, en una estación o aeropuerto… Si gracias a los portátiles y tabletas podemos trabajar igual que en casa o la oficina, ¿por qué no hacer lo mismo con tus rutinas y rituales productivos? Los Hábitos, como siempre, lo son todo.

 

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