El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Seguridad Social y Salud

Buscan caracterizar genéticamente a mexicanos según enfermedades crónicas

Por: Redacción/ El Pulso Laboral

Un grupo de científicos del Centro de Ciencia de la Complejidad (C3) de la UNAM y del Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen) de la Secretaría de Salud busca caracterizar genéticamente a la población mexicana en relación con enfermedades crónicas no transmisibles.

Entre los complejos destacan los distintos tipos de cáncer; la diabetes tipo 2; las enfermedades degenerativas como Parkinson, Alzhéimer, esclerosis lateral amiotrófica y arterioesclerosis; y las autoinmunes como artritis reumatoide, lupus eritematoso, tiroiditis, esclerosis múltiple y diabetes tipo 1.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) refirió que dichos males tienen factores genéticos y ambientales, y sus mecanismos de herencia aún no son claros para la ciencia, por lo que expertos buscan develarlos desde la física, la biología computacional, la medicina y el cómputo de alto rendimiento.

Enrique Hernández Lemus, investigador asociado al C3 y subdirector de Genómica Poblacional del Inmegen, indicó que una de las tareas más relevantes en dicho instituto es la caracterización genética de la población mexicana en relación con este tipo de afecciones, de acuerdo con un comunicado de la UNAM.

“Las enfermedades complejas tienen patrones de herencia que no son triviales, y entender los mecanismos a través de los cuales podemos hacer diagnóstico, pronóstico y eventualmente terapéutica no es fácil”, reconoció.

Agregó que hallar diferencias genéticas es difícil, pues hay mutaciones repetidas de generación en generación, y otras que no son relevantes, por lo que para distinguir las que causan daños significativos es necesaria una revisión exhaustiva del genoma y conocer cada vez las múltiples variantes que implican “ser mexicano”.

Ante ello, el científico desarrolla una metodología sistemática para analizar las secuencias celulares en el contexto de las redes biológicas, que puede ser de utilidad para entender las llamadas enfermedades multifactoriales complejas, que derivan de factores tanto genético/genómicos como medioambientales.

“Un cambio genético en una población, que es fijo o constante, ocurre en un tiempo proporcional al tamaño de la misma. Si tenemos una de un millón de individuos, necesitamos un millón de generaciones para que una variación se mantenga fija. Esto es muy lento aún en bacterias, no digamos en humanos”, expuso.

Pero, dijo, con la genética de poblaciones se puede estudiar genéticamente a los individuos y sus características para aprender de la población, y luego, conociendo datos repetidos en una población, se pueden inferir datos sobre el individuo.

“El genoma humano está compuesto de seis mil millones de nucleótidos, de los cuales tres mil millones son independientes. Son como tres mil millones de letras distintas. Los seres humanos compartimos alrededor de 98.5 por ciento de ellos. Hay 30 millones de bases en las que somos distintos”, explicó.

Esos 30 millones de bases hacen que cada uno se vea diferente en aspectos como color de ojos y piel, estatura, complexión, incluso en algunos rasgos de personalidad.

Dentro de esas diferencias, puntualizó, se encuentran las mutaciones referentes a las enfermedades, que pueden ser muy raras y útiles para caracterizar a los individuos, o comunes a un grupo mayor.

Fuente: Notimex

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