El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Seguridad Social y Salud

Canadá abre la puerta a pagar por la gestación subrogada

Por: Redacción/ El Pulso Laboral

El marco legal de la gestación subrogada en Canadá es citado con frecuencia en distintos países por un elemento específico: su carácter altruista. La ley canadiense sobre la protección asistida, vigente desde marzo de 2004, estipula que está prohibido el pago de un salario a la madre portadora (quien debe tener 21 años de edad como mínimo), así como la intermediación y la publicidad con fines de lucro.

Los culpables pueden recibir una pena máxima de 10 años de prisión y una multa de 500.000 dólares canadienses (unos 325.000 euros). Sin embargo, el modelo canadiense sobre esta práctica está afrontando un cambio de envergadura.

El pasado 26 de octubre, el Ministerio de Salud de Canadá presentó un reglamento para clarificar los gastos que las madres portadoras pueden solicitar como reembolso. Pese a que la remuneración está prohibida en el país, la ley indica que las mujeres que se ofrecen como voluntarias para esta práctica pueden pedir que ciertos montos les sean devueltos. La reglamentación hace referencia a "gastos aceptables", pero no precisa bajo qué conceptos específicos, por lo que cada caso era distinto de acuerdo con el contrato firmado entre las partes.

El nuevo reglamento propone, entre otros puntos, que la madre portadora pueda gozar del reembolso por gastos de transporte, jurídicos, por ropa de maternidad y de pagos a aseguradoras. Asimismo, puede solicitar que le sea cubierto un monto de su salario que haya dejado de percibir por asuntos vinculados con el embarazo. Para estos efectos, debe presentar las facturas, los comprobantes de paga laboral y la atestación de un médico. La nueva reglamentación de estos reembolsos entrará en vigor una vez que se hagan ajustes tras un periodo de consultas públicas que concluyó ayer.

Tipos de gastos Precisar qué tipo de gastos pueden ser devueltos ha sido un asunto solicitado por distintos actores políticos y sociales desde hace algunos años. No obstante, permitir que las madres portadoras reciban un monto económico por llevar a cabo esta práctica y autorizar la compra y venta de esperma y óvulos (algo que también prohibe la ley), tal y como está autorizado en otros países, ha generado una serie de opiniones discordantes. Justin Trudeau, primer ministro canadiense, abordó el tema en Ottawa en abril pasado.

"Es una reflexión que debemos tener como sociedad. Es un tema que sin duda generará grandes emociones y opiniones fuertes y, como Gobierno, respetaremos, escucharemos y trataremos de encontrar la mejor manera de avanzar", comentó.

El 29 de mayo, el diputado Anthony Housefather propuso ante el Parlamento una modificación a la Ley canadiense sobre la protección asistida para despenalizar estas prácticas.
Housefather pertenece a los liberales de Trudeau, aunque no tiene responsabilidades ministeriales. El día en que sugirió la modificación, Housefather dijo en rueda de prensa que la ley en vigor se apoya en observaciones realizadas en los años ochenta, por lo que no refleja los cambios experimentados por la sociedad. "La gente no tendría que ir a la cárcel por pagarle a una madre portadora", declaró.

A su vez, el diputado expresó que no tendría que haber problemas si una mujer decide participar en esta práctica con fines económicos.

"Debería tener el derecho de tomar su propia decisión", añadió. Asimismo, al referirse a la venta de óvulos, manifestó que no hay que caer en el error de establecer una comparación con ríñones u otros órganos, dado el número de gametos que tiene una mujer a lo largo de su vida.

La diputada Carolyn Bennett manifestó su apoyo, señalando que criminalizar de nueva cuenta los cuerpos de las mujeres es un error. Por su parte, Patty Hajdu, ministra de Trabajo, sostuvo que se inquieta de los riesgos para las personas con dificultades económicas. El voto en el Parlamento, al que le faltan semanas, obedecerá a posiciones individuales y no partidistas.

Mujeres consideradas incubadoras La asociación Por los Derechos de las Mujeres de Quebec ha manifestado que un embarazo "patrocinado" no debe ser trivializado al hacer mención de las libertades sobre los cuerpos de las mujeres.

"No podemos tolerar ningún discurso o práctica que considere a las mujeres como incubadoras diseñadas para asegurar la descendencia de los privilegiados", destaca el documento.

El Consejo de la Condición de la Mujer defiende una postura similar, al evocar una mercantilización de los cuerpos. /El País 

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