El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Seguridad Social y Salud

Pega a enfermos de cáncer la escasez de medicamentos

Por: Redacción/El Pulso Laboral

Todavía hasta la primera quincena de enero, Damián M. surtió su receta médica en el Instituto Nacional de Cancerología para el tratamiento del cáncer de próstata que le fue detectado al año pasado. Hoy esa puerta parece haberse cerrado. No ha llegado el medicamento.

“No sabemos para cuándo”. Ese es el argumento que le han dado al señor esbelto, casi cadavérico, de 57 años, quien se traslada desde la Gustavo A. Madero a esta zona de hospitales de alta especialidad, dependientes de la Secretaría de Salud, en el sur de la Ciudad de México.

En la zona deambulan, día y noche, decenas de familiares de pacientes con cáncer, quienes reconocen que si bien aún no hay cancelación de quimioterapias para el tratamiento de esta enfermedad -como hace unos días personal de ese instituto les había comentado el desabasto de medicina sí es muy latente.

“Lo que sí hemos visto es que se han retrasado unos días las citas para quimios. No nos queda de otra que esperar”, dice Lucila C esposa de un paciente de 37 años que padece leucemia.

Cabazitaxel no es un trabalenguas ni una zona arqueológica maya. Es el nombre del medicamento que le fue adscrito a Damián M. para su tratamiento oncológico. Es su único asidero con la vida. Como miles de mexicanos, el señor no es afiliado al IMSS ni al ISSSTE. No tiene Seguro Popular ni mucho menos seguro de gastos médicos. Su única esperanza son estas instituciones de salud pública.

El desabasto de insumos médicos, el malestar de trabajadores de estos centros de salud, la incertidumbre de decenas de pacientes, la larga espera en búsqueda de una solución, de una respuesta, es lo que predomina desde hace un mes en estos centros de salud ubicados en la alcaldía de Tlalpan.

Y es que, para este año, el Instituto Nacional de Cancerología (Incan) tuvo un recorte presupuestal de 37 millones 653 mil 968 pesos, ya que en el Presupuesto de Egresos de 2018 recibió 220 millones 121 mil 385 pesos, y para este año, ya en el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, los recursos canalizados fueron de 182 millones 467 mil 417 pesos.

Hace unos días, un grupo de trabajadores del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), encabezados por su líder sindical scar Ramos López, aseguró que en ese centro había más de 150 muertes, de noviembre de 2018 a mediados de febrero de 2019, por falta de insumos y de personal.

En respuesta, la institución, al mando de Jorge Salas Hernández, rechazó esa acusación y la calificó de falsa y ruin, ya que las cifras oficiales señalan sólo 24 muertes por influenza AH1N1 o estacional.

Sin embargo, el INER reconoció que debido a lo limitado de su presupuesto a inicios de este año, se suspendió la contratación de personal eventual y el otorgamiento de suplencias; sin embargo, la reorganización del personal se hizo priorizando la atención de los pacientes y con el apoyo de personal de enfermería de servicio social.

Para este año, el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias Ismael Cosío Villegas tuvo un recorte presupuestal de 31 millones 518 mil 93 pesos, ya que en el paquete de egresos de 2018 recibió 254 millones 745 mil 41 pesos, mientras que para este año se redujo a 223 millones 226 mil 984 pesos.

El doctor Arnulfo V especialista en enfermedades respiratorias, comentó que si bien no existen tal cantidad de muertes, las carencias son más palpables que nunca, en medicinas, instrumentos médicos y pago de salarios. Algunos compañeros no han recibido su pago desde diciembre.//El Financiero 

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