El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Seguridad Social y Salud

El difícil fallecer en tiempos de Covid-19

Por: Expansión

El coronavirus cambió hasta la forma de morir de las personas. En México se acostumbra que cuando alguien fallece, el cuerpo del difunto sea velado durante horas por familiares y amigos que comparten abrazos con los deudos. Ya en el panteón suele haber hasta bandas musicales.

Pero en tiempos del COVID-19 esto no sucede más. Hoy quien pierde la vida por esta enfermedad, se sugiere que sea cremado, que su velación dure máximo cuatro horas y que se evite cualquier contacto físico.

Las funerarias se han preparado para atender esta nueva realidad mediante la sanitización de los espacios para quien requiera un servicio o a través de velaciones virtuales y homenajes póstumos para cuando la emergencia sanitaria termine.

Empresas que ofrecen servicios funerarios como J. García López y Olimpia Agencia Funeraria explicaron cómo se han preparado para garantizar un adiós digno a quien perdió la vida a causa del coronavirus por medio de servicios virtuales y de conservación de cuerpos, además dieron tips para evitar ser víctimas de “coyotes” que ofrecen hasta violar la ley a cambio de dinero.

Óscar Padilla, CEO de la funeraria mexicana J. García López, explicó que la situación que se atraviesa a causa del coronavirus que hasta ahora ha dejado más de 1,500 muertes en México solo se compara con el escenario tras los terremotos de 1985 y 2017, en donde horas después del movimiento comenzaron a salir más y más cuerpos.

A diferencia de esos episodios, hoy se tiene que proteger aún más a los encargados del traslado y tratamiento de quienes fallecen por coronavirus, a quienes se les dota de un equipo de protección especial que los cubre de pies a cabeza para evitar que en la realización de su trabajo puedan resultar contagiados. Utilizan trajes herméticos, googles, cubrecalzado, guantes, cubrebocas, mascarillas N95, y productos desinfectantes.

Roberto García, Director comercial de Olimpia Agencia Funeraria, una empresa mexicana fundada en 1957, explica que a partir del 10 de abril comenzaron a llegar las solicitudes para brindar el servicio funerario a quienes murieron por COVID-19 y en la primera semana atendieron alrededor de ocho personas, pero este número se ha incrementado todos los días.

¿Qué se recomienda para el último adiós?

Donde más cambios ha generado el coronavirus es en el protocolo para decirle adiós a un ser querido. Aunque se permite que quien pierde la vida por COVID-19 pueda ser inhumado, lo recomendable es cremarlo.

De acuerdo con la Guía de manejo de cadáveres por COVID-19, los deudos podrán recibir el pésame de los familiares y conocidos siempre y cuando se encuentren asintomáticos, no haya una concentración importante de personas en un espacio reducido y se respeten las recomendaciones de la Sana Distancia.

“La recomendación para los servicios funerarios es proceder a la cremación, pero si la familia desea velar el cuerpo, pero no es lo recomendable, se puede hacer, la autoridad lo permite, la OMS no lo prohíbe, lo único es que se pide es que no sea por más de cuatro horas y que no haya más de 20 personas dentro la sala de velación y que ya que esté cerrado el ataúd, no se abra por ningún motivo”, así lo detalló Óscar Padilla.

Sin embargo, por la cultura y tradiciones, es complicado que las personas accedan fácilmente a seguir esas medidas.

“Estamos acostumbrados a que los velorios sean de muchas personas, a dar el abrazo, estar pegados, hemos encontrado mucha resistencia a las personas para acatar estas medidas. Desafortunadamente muchas funerarias y coyotes ofrecen servicios baratos, velorios de hasta un día y una noche y no limitan el número de personas”, menciona.

Por ello, es recomendable que las salas de velación sean sanitizadas con frecuencia, y que se proporcione gel antibacterial. En el caso de J. García López incluso se les otorga un kit de protección para los familiares.

Ante el dolor de perder un ser querido sin haber tenido la oportunidad de despedirse de él, algunas funerarias están optando por el uso de la tecnología para realizar velaciones virtuales e incluso ofrecer un homenaje póstumo.

Ese es el caso de J. García López y Olimpia Agencia Funeraria que ofrecen la posibilidad de realizar una ceremonia con las cenizas para que puedan despedirse de la mejor manera de su ser querido, la transmisión del último adiós vía internet o, cuando la pandemia concluya, realizar un homenaje.

¿Cuánto cuesta un funeral?

J. García López y Olimpia Agencia Funeraria compartieron a cuánto asciende el servicio funerario para que los ciudadanos no caigan en fraudes y es que se ha reportado que al exterior de varios hospitales COVID-19, ya hay “coyotes” que ofrecen ataúd, trámites, traslados y cremación a precios menores, pero al final terminan subiendo los costos.

En el caso de J. García López ofrecen dos gamas de servicios uno donde los funerales pueden costar desde 12,500 pesos y otro donde el precio inicial asciende a 22,000 pesos.

El primero se ofrece bajo la marca Velatorios Santa Gloria y el segundo directamente bajo la marca J. García López. En el caso de Funerales Olimpia Agencia Funeraria, el costo del servicio funerario es de 15,000 pesos.

¿Cómo evitar caer en un fraude?

-No contratar ningún servicio funerario afuera de los hospitales, ni con las ambulancias ni con patrullas.

-Contratar los servicios de una funeraria establecida como velatorios del ISSSTE, del IMSS o particulares.

-Firmar un contrato validado por Profeco.

-Que la funeraria esté afiliada a alguna organización como la Asociación Nacional de Directores de Funerarias.///Expansión

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