El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Seguridad Social

Podría haber entre 25 y 43% más muertes por COVID-19 entre los “falsos negativos”

Por: Expansión

Por cada cuatro muertes reportadas por COVID-19 en México, podría haber una más, de acuerdo con estimaciones del economista y consultor de Microanalítica, Pablo Peña.

Sus cálculos se basan en los casos que no se encuentran como positivos, pero debido al porcentaje de sensibilidad de las pruebas PCR podrían serlo.

En entrevista, explica que en muchos casos no se reporta la población que no dio positivo, por diversos factores (tiempo de la realización de la prueba o incluso mala aplicación), por lo que el porcentaje de los que han fallecido podría ser entre 25 y 43% mayor, dependiendo de la sensibilidad de los tests.

La estimación está basada entre los decesos que no salieron positivos a COVID, es decir, las personas “fallecidas que dieron negativo”.

“Es un ejercicio limitado a estadísticas oficiales, pensado en lo que dicen los médicos, es decir, la propia información combinada con supuestos razonables por sensibilidad, te va a arrojar un número mayor de muertes por COVID”, asegura.

De acuerdo con los datos de la Secretaría de Salud, la tasa de mortalidad en los que han dado positivo es entre 9 y 10%, mientras que entre los que dan negativo es de más o menos 2%. De ese porcentaje negativo, tomando en cuenta que la sensibilidad de las pruebas es de entre 70 y 80%, podría haber muchos más muertos.

Peña detalla que con las pruebas tienes cuatro grupos de personas:

-Los falsos negativos
-Los verdaderos positivos (que son los que se confirman)
-Los falsos positivos (que en realidad son casos excepcionales)
-Los verdaderos negativos, en razón de la especificidad, que no hay tanto problema, porque en la mayoría de las pruebas es alta, de casi el 100%.

Por eso, insiste el experto, el tema es con la sensibilidad, pues hay casos donde dio negativo, pero en realidad era positivo.

“Entre los que llegan al hospital, unos los pones en la (cuenta) de positivos y a otros en los de negativo, lo que pasa es que cuando cuentas muertes totales, estás dejando unas que son muertes por COVID, pero como no dieron positivo en el test las estás poniendo en otra cuenta”, explica.

Las estimaciones sobre las muertes

En semanas pasadas, diarios internacionales plantearon que había entre tres y cinco veces más muertes de las que se reportan solo en la Ciudad de México.

The New York Times publicó que la cifra era tres veces mayor, de acuerdo con documentos que revisó. En el caso de la televisora británica Sky News –que tuvo acceso a crematorios y morgues– una “fuente anónima” les dijo que el factor de la tasa de mortalidad sería de al menos cinco.

The Washington Post, por su parte, revisó 105 certificados de defunción en cuatro días durante abril. De ellos, en 64 la causa médica de muerte fue identificada como una afección respiratoria grave, como neumonía atípica, y en 52 documentos se indicó "probable COVID-19". Solo en cuatro se declaró oficialmente muerte por COVID.

La organización Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad (MCCI) también revisó las actas de defunción y determinó que serían al menos tres veces más, lo que coincide con los datos de NYT.

El gobierno federal ha reconocido en varias ocasiones que hay una cifra más alta de lo que se reporta oficialmente. En el caso de los fallecimientos, se ha explicado que las muertes por COVID no siempre se pueden demostrar pues llegan con frecuencia en un estado de gravedad que no permite oportunamente hacer las pruebas de laboratorio, por lo que existe un Comité Técnico que analiza el expediente y determina si el paciente murió o no por coronavirus. Solo que esto toma un tiempo.

Por su parte, el gobierno de la Ciudad de México también conformó una Comisión Científico-Técnica para el Análisis de la Mortalidad por COVID-19, que será encabezada por los especialistas Christopher Edward Ormsby Jenkins, del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), y Arturo Galindo Fragua, del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ).

Un ejercicio de The New York Times, basado en las tasas de mortalidad disponibles en varios países y ciudades, señala que hasta el 19 de mayo habría 74,000 muertes en México, en comparación con años previos, y que incluyen, incluso, a quienes no se trataron en hospitales. En Reino Unido, habría 16,000 más; en Italia, 10,900 más; en Ecuador, 8,500 y en España, 6,400 más.

En México, la tasa de mortalidad –a diferencia de otros países– se analiza anualmente por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI). La información publicada hasta el momento es de 2018. Por lo que la magnitud de la epidemia podrá ser calibrada hasta meses después.

El investigador Alejandro Macías, que participó en el control de la pandemia de influenza AH1N1, en 2009, señaló que el “subregistro de casos y decesos” por COVID-19 es un problema internacional y que en México, “la cifra de muertos que reporta el gobierno no corresponde a la real, que debe ser sustancialmente mayor”, por eso la mejor forma es la comparación con años anteriores.

“Incluso cuando dictaminen los casos pendientes habrá una subestimación. La mejor cifra será la que arroje la ‘muerte en exceso’ al comparar contra años anteriores”, aseguró en su cuenta de Twitter.

Con esto coincide el consultor de Microanalítica, Pablo Peña, quien señala que cuando el gobierno federal publique las actas de defunción y se haga el análisis más profundo, es donde se puede ver el impacto del coronavirus, mientras tanto, “estamos todos adivinando”.

El investigador insiste en que su estimación no está tratando de cachar lo que hay fuera del radar, sino que trata de identificar a los que se están viendo oficialmente, pero no se están reportando: “los falsos negativos”. “Ese es mi granito de arena”, dice.///Expansión

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