El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Seguridad Social y Salud

Abusan de medicamento para déficit de atención

Por: Claudia Cervantes

El Trastorno por Déficit de Atención TDA simple o con Hiperactividad (TDAH), afecta ya a cinco millones de mexicanos, de los cuales, 1.5 millones son niños de entre seis y 12 años, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Salud.

“A un niño hay que ayudarle a que fortalezca el sentimiento de confianza básica en sí mismo desde que es un bebé, porque ésta será la pieza fundamental de la autoestima en el futuro. A un menor no se le debe decir que lo que hizo estuvo terrible o muy mal; lo ideal es explicarle que lo que hizo probablemente lo puede mejorar, que fue más bonito lo que hizo antes. Siempre debe comparársele consigo mismo, no con los demás, pues eso determina en gran medida la confianza y el sentimiento de autoestima positivo”, planteó Sarahí Anaya, psicóloga privada.

A decir de Anaya, la elección de fármacos para tratar el TDA, es uno de los mayores conflictos que tienen los padres a la hora de elegir la terapia adecuada pues en algunos casos existe el riesgo de que desarrollen adicción.

Uno de los medicamentos más utilizados en el país es el Rytalin, cuya principal sustancia es el metilfenidato, componente análogo a la cocaína y las anfetaminas, según la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), perteneciente a la Organización de las Naciones Unidas.

Este fármaco no puede ser empleado para tratar a adolescentes con TDAH que sean adictos a alguna droga como cocaína o alcohol, porque esa situación provocaría un mayor riesgo de continuar en el consumo, revelan estudios realizados por la Organización Internacional Citizen Commission on Human Rights.

El paciente que tiene antecedentes de abuso de drogas tratado con metilfelinato debe ser vigilado más estrechamente, porque existe un riesgo aumentado de que cometa un abuso de Rytalin, ya sea que lo tome de manera excesiva o por otras vías de administración diferentes al oral como pudiera ser por inhalación.

“El metilfenidato es un estimulante selectivo del sistema nervioso que se utiliza en forma precisa y exclusiva para déficit de atención. Sin embargo, se ha abusado de la prescripción y se han incrementado las dosis. Además, reconoció la neuróloga pediatra, uno de los problemas fundamentales es que existe un mal diagnóstico”, alertó. 

Cierto es que llama la atención saber de un niño diagnosticado con ansiedad, depresión o déficit de atención (TDAH), pero existen condiciones que son sumamente graves y que son ignoradas por mucha gente. Hablamos de los trastornos generalizados del desarrollo, son lo más grave que le puede ocurrir a un niño.

Se trata de condiciones como los síndromes autista (autismo de Kanner), de Rett y de Asperger, así como del Trastorno desintegrativo de la infancia. Los niños que sufren alguno de estos padecimientos podrán tener limitaciones para hablar y ausencia de gestos que demuestren su estado de ánimo, así como dificultad para comprender los mensajes no verbales de las demás personas.

De igual forma, tendrán problemas para socializar, incluso para satisfacer necesidades fisiológicas como el hambre. En ocasiones el niño intentará establecer amistades, pero no sabrá cómo hacerlo y constantemente será presa de burlas, debido a su ingenuidad.

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