El Pulso Laboral

Lunes 25 mayo 2015

02:30 pm

Seguridad Social y Salud

Consumen 1.3% del PIB lesiones de tránsito

Por: Adriana Rodríguez

El costo de las lesiones causadas por el tránsito en México puede llegar a representar hasta 1.3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país, estimó Ileana B. Heredia Pi, Profesora Investigadora del Centro de Investigación en Sistemas de Salud del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).

Las lesiones que se acompañan de eventos de morbilidad crónicos y discapacidades permanentes, impactan de manera negativa en la economía del sistema de salud, debido a que llegan a costar hasta más de cien mil pesos por concepto de hospitalización por paciente en un año.

Aunque se desconoce qué proporción de este costo es asumido directamente por las familias, su magnitud impone el riesgo de que, en algunos casos, pueda ser considerado como catastrófico o empobrecedor

“Implementar en México intervenciones preventivas que involucren la capacitación del personal de salud para la atención prehospitalaria oportuna y eficaz de las lesiones causadas por el tránsito resulta altamente costo-efectivo es indispensable”, propuso.

Para América Latina y el Caribe, las lesiones causadas por el tráfico, por citar sólo un ejemplo, representaron la cuarta causa de años de vida ajustados por discapacidad (AVAD) en 2010.

En México, estas mismas lesiones constituyeron la sexta causa de años de vida perdidos y la cuarta causa de AVAD para el mismo año, sólo superado por la diabetes, la enfermedad isquémica del corazón y la enfermedad renal crónica.

Las lesiones no intencionales no sólo representan una carga importante en la morbilidad y mortalidad que deben enfrentar los sistemas de salud de la región sino que, en paralelo, impactan negativamente desde el punto de vista económico, debido al volumen de recursos financieros, materiales y humano.

Sin embargo, la inversión pública en salud en acciones preventivas de las lesiones no intencionales es aún baja en el contexto nacional. En 2011, México destinó sólo 0.34 por ciento del gasto público total en salud a programas dirigidos a la disminución de la incidencia de las lesiones y a programas de prevención y rehabilitación de discapacidades. Este gasto, además, se distribuyó de manera inequitativa entre los diferentes

“Para la población que cuenta con seguridad social fue cercano a 0.40 por ciento, mientras que para la población sin seguridad social, por lo común el grupo poblacional concentrado en los niveles socioeconómicos más bajos, el gasto público en salud en este mismo rubro fue inferior a 0.30 por ciento”, dijo.

Esta situación empeoró para 2012, añadió, pues en este año en que la proporción de la inversión pública destinada a la prevención de las lesiones y la discapacidad resultante con respecto al gasto público total en salud se redujo a 0.30 por ciento, con lo que se amplió la brecha entre las poblaciones con seguridad social y sin seguridad social.

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